Simple es Bello, Michel Odent

Después del concepto del siglo XX “Pequeño es Bello”, usaremos una anécdota para introducir para el siglo XXI el concepto “Simple es Bello”.

Una mujer está de parto en una habitación pequeña con luz tenue. No hay nadie alrededor de ella, excepto una partera experimentada y silenciosa, percibida como una figura materna protectora; que está sentada en una esquina, tejiendo. Una escena como ésta es casi desconocida después de miles de años de sociabilización del nacimiento, décadas de influyentes y sofisticadas teorías, además del reciente diluvio de fotografías de los así llamados “partos naturales”.

La situación descrita en una o dos frases, es compatible con un parto fácil que culmina en un auténtico reflejo de ejección del feto. La perspectiva fisiológica fácilmente explica cómo esto ocurre. Primero, vemos que la partera no está tratando de ayudar activamente el proceso involuntario del parto, proceso que está bajo el control de las estructuras arcaícas del cerebro. No se puede ayudar un proceso involuntario. Sin embargo, el progreso del trabajo de parto está siento protegido en contra de situaciones bien identificadas que podrían inhibirlo. Estas situaciones están relacionadas con la liberación de hormonas de la familia de las adrenalinas y/o con la estimulación del neocortex (el cerebro pensante). Cuando la mujer en trabajo de parto se siente segura en la presencia de una figura materna experimentada, en una habitación calientita; el nivel de adrenalina tiende a mantenerse bajo. Sin ninguna estimulación del neocortex a través del lenguaje o de la luz. Hoy, entendemos las funciones de una “hormona de la oscuridad” (melatonina) en todas las situaciones que involucran la reducción de la actividad neocortical (“falling sleep”, caerse al sueño y “falling into labor”, caerse al trabajo de parto, particularmente). El neocortex no está siendo estimulado por la actitud de los observadores. Nadie se siente observado o juzgado por la presencia de una mujer que se percibe como una figura materna. Agreguemos también que los científicos modernos pueden explicar cómo una tarea repetitiva, como es tejer, ayuda a mantener el nivel de adrenalina lo más bajo posible. Mientras que otros científicos (tales como aquellos que exploran el “sistema neuronal del espejo”) pueden demostrar cuán contagiosa es la liberación de adrenalina: por lo tanto, entendemos que el progreso del trabajo de parto depende del nivel de adrenalina de la partera.

Durante el Congreso Interpacífico sobre Parto e Investigación en Salud Primal, el concepto “Simple es Bello” atraerá muchos participantes hacia “La Sesión de Tejer Punto en Silencio”. Esta sesión simbolizará el nuevo paradigma en el que podemos soñar si aprendemos las lecciones de la fisiología moderna. Es urgente redescubrir la partería auténtica. La perspectiva fisiológica respalda lo que debiera ser sentido común.

Para mayor información sobre “El Gran Llamado a Despertar de Honolulu”, visite: www.wombecology.com

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